El interés compuesto no exige talento: exige tiempo y constancia, que es justo lo que menos nos gusta poner. Esta calculadora responde a las cuatro preguntas de siempre — cuánto tendré, cuánto tengo que aportar, cuántos años necesito, qué rentabilidad me haría falta — y te da también el resultado en euros de hoy, que es como de verdad se come.
Letra pequeña, toda. El cálculo es interés compuesto de manual: el tipo anual se divide entre el número de periodos del año y se capitaliza periodo a periodo, con las aportaciones al inicio o al final según elijas. La rentabilidad constante es una simplificación enorme — los mercados no pagan en línea recta, y el orden de los buenos y malos años importa cuando aportas periódicamente. No se descuentan impuestos ni comisiones, que en el mundo real muerden. Los "euros de hoy" descuentan la inflación que tú mismo pongas: es la cifra menos vistosa y la más honesta de la página. Nada de esto es una recomendación de inversión; es aritmética para pensar mejor.
Quiero elegir bien dónde poner la bola a rodarAnálisis de fondos con datos y letra pequeña, cada semana — por @AntonioAdavizq